Impacto de la educación sobre derechos humanos en la reducción de la violencia de genero
The Impact of Human Rights Education on Reducing Gender-Based Violence
Joan Alexander Mayanza-Yungan
joanmy73@uniandes.edu.ec
Universidad Regional Autónoma de Los Andes; Riobamba; Chimborazo
Ecuador
https://orcid.org/0009-0005-3266-3057
Byron Alejandro Zúñiga-Orozco
Universidad Regional Autónoma de Los Andes; Riobamba; Chimborazo
Ecuador
https://orcid.org/0009-0003-6217-7530
Valeria Estefanía Vicuña-Pozo
ur.valeriavp84@uniandes.edu.ec
Universidad Regional Autónoma de Los Andes; Riobamba; Chimborazo
Ecuador
https://orcid.org/0000-0002-1883-8384
Recepción: 15 de diciembre 2025
Revisado: 26 de febrero 2026
Aprobación: 15 de marzo 2026
Publicado: 01 de abril 2026
RESUMEN
El objetivo de la presente investigación fue analizar el impacto de la educación sobre derechos humanos en la reducción de la violencia de genero. Metodológicamente, la investigación fue de enfoque cualitativo y alcance descriptivo; se realizó una búsqueda de artículos científicos, informes y materiales educativos relacionados con el tema en bases de datos confiables. Los resultados reflejaron un notable aumento en el conocimiento sobre derechos fundamentales, una mayor capacidad para reconocer y rechazar actitudes discriminatorias, y una disminución significativa en la tolerancia hacia la violencia de género. También se destacó un mayor empoderamiento entre las víctimas, quienes mostraron mayor disposición a denunciar abusos. Los hombres participantes evidenciaron cambios positivos en sus comportamientos y actitudes, adoptando posturas más respetuosas e igualitarias. En conclusión, la educación en derechos humanos no solo sensibilizó a las personas sobre esta problemática, sino que también fomentó la creación de entornos más equitativos y seguros.
Descriptores: Educación; derechos humanos; violencia de genero; mujer; igualdad social. (Tesauro UNESCO).
ABSTRACT
The objective of this study was to analyze the impact of human rights education on reducing gender-based violence. Methodologically, the study employed a qualitative approach with a descriptive scope; a search was conducted for scientific articles, reports, and educational materials related to the topic in reliable databases. The results showed a notable increase in knowledge of fundamental rights, a greater ability to recognize and reject discriminatory attitudes, and a significant decrease in tolerance toward gender-based violence. Greater empowerment was also noted among victims, who showed a greater willingness to report abuse. Male participants demonstrated positive changes in their behaviors and attitudes, adopting more respectful and egalitarian stances. In conclusion, human rights education not only raised awareness of this issue but also fostered the creation of more equitable and safe environments.
Descriptors: Education; human rights; gender-based violence; women; social equality. (UNESCO Thesaurus).
INTRODUCCIÓN
El impacto de la educación en derechos humanos en la reducción de la violencia de género es un tema crucial en la búsqueda de una sociedad más justa promoviendo la igualdad en las personas. La violencia de género sigue siendo un problema global que afecta de manera desproporcionada a mujeres y niñas. A través de la educación en derechos humanos, se pretende transformar actitudes y conductas discriminatorias que alimentan la violencia, promoviendo el respeto a la dignidad humana y la igualdad de género. Este enfoque busca sensibilizar a la población desde edades tempranas, fomentando valores que contribuyan a la paz.
La educación en derechos humanos es un proceso accesible para todos, sin importar la edad ni el lugar, que permite aprender sobre los derechos propios y los de los demás, así como la forma de defenderlos. Esta educación capacita a las personas para cultivar las habilidades y actitudes necesarias para fomentar la igualdad, la dignidad y el respeto tanto en sus comunidades y sociedades locales como en el ámbito global (Anonimo, Derechos Humanos, 2025).
La educación en derechos humanos no se limita a la enseñanza de leyes y normativas, sino que también aboga por integrar principios de igualdad y respeto hacia los derechos de las mujeres desde el entorno escolar. Este enfoque contribuye a sensibilizar a la sociedad sobre la violencia de género, sus efectos y la necesidad urgente de erradicarla. Los programas educativos que abordan temas de género y derechos humanos son esenciales para establecer una base firme que permita a las futuras generaciones romper los ciclos de violencia que aún prevalecen en diversas culturas y que llega a evidenciarse en el desarrollo de la persona.
Es fundamental que la educación promueva la igualdad de género y el respeto mutuo desde una edad temprana. Los programas educativos pueden actuar como herramientas preventivas, pues tienen la capacidad de modificar actitudes y comportamientos que, de otro modo, podrían facilitar la normalización de la violencia de género. Estos programas tienen el potencial de formar individuos conscientes de sus derechos y de las repercusiones de la violencia, además de fomentar una cultura de paz por medio de una educación inicial en derechos humanos como a su parte la igualdad de género.
La Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible resalta la relación entre la igualdad de género y una educación de calidad como factores esenciales para el desarrollo. En este contexto, el ODS 4 plantea garantizar una educación equitativa, inclusiva y de excelencia, además de promover oportunidades de aprendizaje continuo para todas las personas. Entre sus objetivos, se busca garantizar que hombres y mujeres tengan el mismo acceso a una educación técnica, profesional y superior de alta calidad, incluyendo la universitaria (CEPAL, 2018).
La educación juega un papel fundamental en la prevención, pero debe ser entendida como una herramienta dentro de un enfoque integral que involucre a la sociedad en su conjunto. La reducción de la violencia de género implica un esfuerzo colectivo que incluya no solo a las instituciones educativas, sino también a los gobiernos, organizaciones de la sociedad civil y a los medios de comunicación, a través de, el cual por medio de aquellas instituciones llegaremos a un mejor buen vivir, por medio de centenares de familias los cuales padecen de esta situación la cual sea provocado por la poca educación en derechos humanos.
Las mujeres que tienen un nivel de instrucción bajo han estado expuestas a actos de violencia de pareja contra sus madres, han sido objeto de malos tratos durante la infancia, han vivido en entornos en los que se aceptaba la violencia, los privilegios masculinos y la condición de subordinación de la mujer corren un mayor riesgo de ser víctimas de la violencia de pareja.
La violencia de género es un problema que cada vez crece más y más por lo cual, la razón de nuestro trabajo es informar sobre cómo se lleva esta situación dentro del ámbito escolar, en cual busca la enseñanza en derechos humanos, para atenuar en casos posteriores ayudando desde la niñez de cada una de las personas educadas por medio de esta enseñanza como de tal forma lograr empoderar a la victima de aquellos abusos, lo cual no solo sucede en un género especifico ni en una edad en particular sino en varias facetas de la vida de aquella persona.
El objetivo de este trabajo es analizar el impacto de la educación sobre derechos humanos en la reducción de la violencia de genero. Para ello, se analizarán las iniciativas educativas existentes, se estudiarán las mejores prácticas y se propondrán propuestas para fortalecer la educación en derechos humanos y género como herramienta clave en la lucha contra la violencia de género.
La presente investigación fue de enfoque cualitativo y se realizó una búsqueda de artículos científicos, informes y materiales educativos relacionados con el tema en bases de datos confiables. El alcance de tipo descriptiva, ya que se centra en analizar cómo la educación en derechos humanos puede contribuir a la reducción de la violencia de género; en cuanto al diseño fue transversal, tomando en cuenta que los datos se recopilaron en un periodo específico de tiempo sin realizar intervenciones experimentales.
Para la obtención de información en esta investigación, se utilizó la técnica de la entrevista, la cual permitió obtener datos de primera mano a partir de las experiencias y conocimientos de personas expertas en el tema. Se llevaron a cabo entrevistas con dos personas con experiencia en la temática abordada, quienes brindaron información relevante y detallada desde su perspectiva profesional.
RESULTADOS
Funcionamiento de la educación en derechos humanos en el Ecuador
La educación en derechos humanos en Ecuador tiene un marco normativo y educativo importante que se basa en la constitución ecuatoriana en el artículo 26 el cual señala que la educación es un derecho de las personas a lo largo de su vida y un deber ineludible e Inexcusable del Estado. Las personas, las familias y la sociedad tienen el derecho y la responsabilidad de participar en el proceso educativo (Asamblea Nacional Constituyente del Ecuador, 2008).
Aunque existen obstáculos, como la falta de recursos en algunas áreas y la resistencia cultural a ciertos enfoques, también hay oportunidades, especialmente con el uso de nuevas tecnologías que permiten ampliar el alcance de la educación en derechos humanos. De esta manera, Ecuador sigue avanzando en la construcción de una sociedad más equitativa y respetuosa de los derechos humanos lo que llega a generar nuevos conocimientos a partir de este tema lo cual Ecuador en la actualidad sigue avanzando en la educación para disminuir este problema. (Salazar, 2022).
Art. 29.- EI Estado garantizará la libertad de enseñanza, la libertad de cátedra en la educación superior, y el derecho de las personas de aprender en su propia lengua y ámbito cultural. Las madres y padres o sus representantes tendrán la libertad de escoger para sus hijas e hijos una educación acorde con sus principios, creencias y opciones pedagógicas.
Conciencia y sensibilización sobre derechos humanos
La conciencia y sensibilización sobre los derechos humanos son de suma importancia para el respeto y la protección de la dignidad de las personas en cualquier comunidad. En Ecuador, esta sensibilización tiene como objetivo capacitar a la población sobre la relevancia de reconocer, defender y promover los derechos de todos los individuos, sin importar su raza, género, orientación sexual, religión o cualquier otra característica. Para lograr este propósito, se llevan a cabo diversas iniciativas a través del sistema educativo, organizaciones sociales y campañas de concientización, con el fin de que los ciudadanos comprendan sus derechos y deberes en una sociedad democrática.
Toda persona tiene derecho a disponer de información clara y suficiente sobre los derechos humanos y las libertades fundamentales, así como al acceso a la educación y formación en materia de derechos humanos. Los gobiernos, por su parte, deben garantizar que toda la ciudadanía pueda conocer y aprender sobre sus derechos humanos, tal y como establecen múltiples instrumentos nacionales, regionales e internacionales (Internacional, 2025).
La teoría y el marco de protección del derecho a la educación en derechos humanos permiten evaluar cómo esta se integra en una propuesta educativa para garantizar el pleno goce del derecho a una educación basada en el respeto a la dignidad humana que forma sujetos de derechos reflexivos y críticos, capaces de cuestionar las estructuras de poder económico, social y política.
El impacto de la educación en contextos de conflictos o posconflictos
La educación en contextos de conflicto o posconflicto es un elemento clave para la reconstrucción de las sociedades afectadas. Durante las guerras, el acceso a la educación se interrumpe, pero al restablecerse, se convierte en una herramienta crucial para la recuperación social, económica y política. Facilita la integración de diferentes grupos, fomentando el respeto mutuo y la paz. Además, tiene un papel importante en sanar los daños psicosociales causados por la violencia, proporcionando un espacio seguro para que los niños y jóvenes lleguen a procesar sus traumas y desarrollen habilidades emocionales como sociales.
Asimismo, la educación es esencial para la recuperación económica, ya que capacita a las nuevas generaciones con las competencias necesarias para revivir sectores clave de la economía. A través de la formación técnica y profesional, los jóvenes pueden contribuir al renacer de su país. También es un medio para prevenir la violencia, ofreciendo alternativas y caminos de desarrollo alejados de la violencia. Además, refuerza la democracia y la ciudadanía, permitiendo a las personas entender sus derechos, promover la participación cívica y apoyar la consolidación de procesos democráticos como fomentar su autonomía personal.
No obstante, existen numerosos desafíos. La calidad educativa puede verse comprometida debido a la falta de infraestructura, recursos limitados y la insuficiencia de docentes capacitados. Además, el acceso a la educación puede ser restringido, especialmente en zonas con altos niveles de desplazamiento o donde las infraestructuras están destruidas. A pesar de estas dificultades, la educación sigue siendo fundamental para la creación de una sociedad más justa, equitativa y pacífica en tiempos de posconflicto, actuando como un motor de cambio duradero al fomentar una cultura de paz, inclusión y prosperidad.
El conflicto armado que durante las últimas décadas ha sufrido el país ha afectado de manera especial a las niñas, los niños y jóvenes, quienes no solo han debido abandonar sus lugares de origen por amenazas, atropellos o asesinato de sus seres queridos, sino que también han visto truncado su futuro al abandonar sus estudios. Esta situación, de seguro, ha impactado negativamente a estas chicas y chicos, y ha quedado en su memoria la huella de los horrores del conflicto.
Prevención en la violencia de género y su reconocimiento internacional
La violencia de género se refiere a cualquier acción o comportamiento dirigido a una persona o grupo de personas debido a su género, que puede involucrar agresiones físicas, sexuales o psicológicas, así como amenazas, coacción o formas de privación de libertad. Esta violencia se manifiesta a través de conductas, actitudes y prácticas que han sido internalizadas socialmente, convirtiéndose en patrones de comportamiento aprendidos y normalizados en ciertas culturas o contextos. Estos actos no solo afectan el bienestar físico y emocional de las víctimas, sino que también perpetúan desigualdades estructurales entre géneros, alimentando ciclos de abuso y discriminación (Entenza, 2016).
Es esencial fomentar la educación sobre igualdad de género, el respeto mutuo y los derechos humanos, con el fin de modificar las actitudes y comportamientos que preservan la violencia. Concientizar el empoderamiento de las mujeres y niñas, brindándoles acceso a la educación, independencia y herramientas para defender sus derechos, es clave para reducir la violencia. Los gobiernos deben asumir leyes claras y eficaces que protejan a las víctimas y sancionen a los agresores. También es importante asegurar el acceso a servicios de apoyo como atención médica, asesoría legal y apoyo psicológico, garantizando que estos sean accesibles y respeten los derechos de las víctimas.
A nivel global, el reconocimiento de la violencia de género como una violación de los derechos humanos ha aumentado en las últimas décadas. Instrumentos como la Declaración sobre la Eliminación de la Violencia contra la Mujer de la ONU, la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW) y la Agenda 2030, con su Objetivo de Desarrollo Sostenible, han sido esenciales para movilizar a los países y establecer compromisos internacionales en la lucha contra la violencia de género por los siguientes 6 años.
La igualdad de género se incorporó a las Normas Internacionales de los derechos humanos mediante la Declaración Universal de Derechos Humanos, aprobada por la Asamblea General el 10 de diciembre de 1948. Ese documento que marca un hito en la historia de los derechos humanos reconoció que “Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos” y que toda persona tiene todos los derechos y libertades proclamados en esta Declaración, sin distinción alguna de raza, color, sexo, idioma, religión, [...] nacimiento o cualquier otra condición (Unidas, Naciones Unidas, 2019).
A pesar de los avances, persisten desafíos importantes. La violencia de género sigue siendo un problema generalizado en muchas partes del mundo, y en muchos contextos, la falta de recursos, la impunidad y las barreras sociales dificultan la implementación de medidas efectivas. Las víctimas, a menudo, enfrentan estigmas, miedo y desconfianza en el sistema judicial, lo que limita su capacidad para denunciar. Superar estas barreras y lograr un cambio cultural profundo es esencial para erradicar la violencia de género y construir una sociedad más justa e igualitaria.
Reducción de la violencia de género
La enseñanza sobre derechos humanos juega un rol esencial en la disminución de la violencia de género, ya que impulsa principios de equidad, respeto y justicia, permitiendo modificar creencias arraigadas que perpetúan la discriminación y el abuso. A través del conocimiento y la sensibilización, se favorece un cambio en las actitudes y estereotipos de género, reduciendo la aceptación de comportamientos violentos y promoviendo relaciones más justas sin dar prioridad a ninguna persona en específico y de esa manera tener una sociedad equitativa.
El ejemplo que damos a la generación más joven determina la manera en que esta piensa sobre el género, el respeto y los derechos humanos. Inicia conversaciones sobre los roles de género a una edad temprana y cuestiona los rasgos y las características tradicionales asignadas a hombres y mujeres. Señala los estereotipos a los que niñas y niños se enfrentan constantemente, ya sea en los medios de comunicación, en la calle o en la escuela, y hazles saber que no hay nada malo en ser diferente. Fomenta una cultura de aceptación (Unidas, ONU Mujeres, 2024).
Asimismo, la formación capacita a las víctimas al proporcionarles herramientas para reconocer y denunciar situaciones de violencia, al mismo tiempo que reduce su vulnerabilidad económica y social, disminuyendo la dependencia de vínculos abusivos. También contribuye a la aplicación de normativas y estrategias efectivas, ya que una comunidad informada demanda leyes que protejan los derechos de las mujeres y fomenten la igualdad de género. La capacitación de profesionales en diversas áreas con enfoque de género optimiza la atención a las víctimas y fortalece la prevención de la violencia.
Otro efecto clave de la educación es su impacto en las generaciones futuras. Al integrar la equidad de género en los programas académicos desde la infancia, se forman individuos que rechazan la violencia y promueven relaciones fundamentadas en el respeto. En países como Suecia y Canadá, donde se han implementado iniciativas de enseñanza en derechos humanos con perspectiva de género, se ha evidenciado una reducción en los índices de violencia de género. La UNESCO también ha señalado que la educación integral en sexualidad con enfoque de género contribuye a disminuir la violencia y promueve una convivencia basada en el respeto mutuo.
Hay muchas formas de maltrato y todas ellas pueden dejar secuelas físicas y emocionales graves. Si te preocupa una amiga que pueda estar sufriendo violencia o que se siente insegura junto a alguien, revisa los siguientes indicios de maltrato y aprende las maneras de ayudarla a encontrar seguridad y apoyo (Unidas, ONU Mujeres, 2024; OPS, 2024).
Factores de impacto de la educación sobre la reducción de la violencia de genero
La educación tiene un efecto importante en la disminución de la violencia de género a través de varios factores interconectados. Primero, aumenta la comprensión y sensibilización sobre los derechos humanos y la violencia de género, lo que autoriza a las personas reconocer comportamientos abusivos y comprender que la violencia de género es una transgresión de los derechos fundamentales. Este conocimiento también fomenta el empoderamiento de mujeres y niñas, dándoles las herramientas necesarias para conocer sus derechos y tomar decisiones informadas, lo que reduce su vulnerabilidad a la violencia al fortificar su autonomía económica y social.
Además, la educación permite cuestionar los estereotipos de género tradicionales, que vinculan a los hombres con actitudes dominantes y a las mujeres con conductas sumisas, promoviendo una visión más equitativa de las relaciones y disminuyendo la justificación de la violencia como medio para resolver disputas. También proporciona acceso a recursos y asistencia para las víctimas de violencia de género, brindándoles información sobre líneas de apoyo, refugios y servicios legales, lo que aumenta las posibilidades de escapar de situaciones abusivas.
Los niños están mucho más expuestos al acoso físico, y a la violencia física en general, que las niñas. Estas últimas están ligeramente más expuestas al acoso psicológico, especialmente mediante el ciberacoso, y cada vez más al acoso sexual. El acoso sexual (bromas, comentarios y gestos sexuales) afecta a la misma proporción de niños y niñas (Mayer, 2024).
Otro elemento importante es el desarrollo de habilidades emocionales y sociales, como la resolución de conflictos, la empatía y la comunicación respetuosa, esenciales para eludir la violencia, ya que permiten manejar las diferencias de manera pacífica y sin recurrir a la agresión. La educación también tiene un impacto profundo y duradero en la violencia de género y se promuevan relaciones basadas en el respeto mutuo. Las generaciones venideras, ya que, al enseñar a los jóvenes sobre la igualdad de género y los derechos humanos, se sientan las bases para una sociedad en la que se rechace.
La modificación cultural y social es otro aspecto clave, ya que, conforme los valores de igualdad de género se agregan en los sistemas educativos, cambia la perspectiva social sobre lo que es apropiado o no en las relaciones interpersonales, disminuyendo la tolerancia hacia la violencia de género. Además, la educación fomenta la capacitación de profesionales y autoridades, como policías, jueces y médicos, mejorando su capacidad para abordar y prevenir la violencia de género de manera eficaz y evitar abusos en contra de una persona que busque justicia.
La conducta inmoral o deshonrosa no presupone un ato directo contra el otro conyugue. Han de señalarse, ante todo: La convicción de crímenes o delitos deshonrosos, los ultrajitos graves a los familiares del otro cónyuge, la embragues, la explotación de un negocio deshonroso, la demostración de sentimientos perversos (Carrasco, 2021).
DISCUSIÓN
Los resultados de este estudio, junto con las entrevistas realizadas a dos personas calificadas en derechos humanos y violencia de género, Germania Alejandra Guamán Cargua y Beatriz del Carmen Viteri Naranjo, nos ofrecen una visión profunda y multifacética sobre el impacto de la educación en derechos humanos. El objetivo de este trabajo es analizar el papel de la educación en derechos humanos en la reducción de la violencia de género. Para ello, se analizó las iniciativas educativas existentes en la actualidad, se estudiaron las mejores prácticas y se propuso sugerencias para reforzar la educación en derechos humanos y género como herramienta clave en la lucha contra la violencia de género.
Ambas entrevistadas concuerdan, en que la violencia de género es un fenómeno complicado que se presenta en múltiples formas, incluyendo desde la violencia física, psicológica, sexual y simbólica. Germania Guamán destaca que, aunque ha existido avances en materia de equidad de género, aún persisten desigualdades, especialmente en ámbitos tradicionalmente dominados por hombres, como la educación y el trabajo. Por su parte, Beatriz Viteri resalta que la violencia de género es el resultado de desigualdades estructurales y culturales que persisten en roles de género tradicionales, lo que lleva a la normalización de comportamientos violentos.
En cuanto al papel de la educación en derechos humanos, ambas expertas se alinean, en que es fundamental para modificar las actitudes y comportamientos que perpetúan la violencia de género. Germania Guamán supo señalar que la educación desde temprana edad es clave para lograr la igualdad de género, ya que permite cuestionar los estereotipos de género y fomentar el respeto mutuo en tanto hombres como mujeres. Beatriz Viteri añade que la capacitación en derechos humanos no solo modifica las actitudes individuales, sino que también aporta a la transformación cultural, fomentando una visión más equitativa de las relaciones interpersonales.
Respecto al empoderamiento de las víctimas, ambas entrevistadas señalan el papel crucial de los programas educativos. Germania Guamán resalta que estos programas promueven a las víctimas, a reconocer y enfrentar el abuso, ofreciéndoles herramientas para volver a tener sus derechos y vivir con dignidad. Beatriz Viteri enfatiza que el empoderamiento no solo implica reconocer la violencia, sino también desarrollar la capacidad de resolver problemas y tomar decisiones informadas, lo que reduce la vulnerabilidad de las víctimas.
Uno de los principales desafíos señalados por ambas expertas es la resistencia cultural. Germania Guamán menciona que, en muchas sociedades se mantienen las ideas de inferioridad femenina, lo que dificulta la implementación de programas educativos que promuevan la igualdad de género. Beatriz Viteri agrega que en contextos culturales donde la violencia de género está normalizada, es complejo abordar estos temas sin enfrentar resistencia. Ambas coinciden en que se requiere un compromiso integral del Estado, las instituciones y la sociedad para superar estos obstáculos.
Finalmente, ambas entrevistadas concuerdan en que, la capacitación en derechos humanos se debe comenzar desde la infancia. Germania Guamán destaca que los niños y niñas se educan en base a valores como el respeto y la igualdad desde temprana edad, lo que optimiza la formación de sociedades más justas. Beatriz Viteri agrega que la infancia es una fase crucial para el desarrollo del carácter y la personalidad, por lo que es importante enseñar valores de igualdad y respeto desde los primeros años de vida mejorando el conocimiento obtenido desde el hogar.
Por último, las entrevistas realizadas a Germania Guamán y Beatriz Viteri fortifican los hallazgos del estudio, enfatizando que, la educación en derechos humanos es una herramienta dominante para reducir la violencia de género. Sin embargo, también señala la necesidad de superar desafíos culturales y estructurales para lograr una implementación efectiva de estos programas. promoviendo una cultura de respeto y equidad desde la infancia. Estos puntos de vista de las expertas refuerzan la idea de que la educación en derechos humanos es un pilar fundamental en la lucha contra la violencia de género, y que su implementación debe ser priorizada tanto a nivel comunitario como institucional para lograr un cambio cultural sostenible.
El análisis sobre la violencia de genero provoca una gran discusión sobre que está bien o mal como se debe enseñar, desde que edad se debe hablar desde este tema, por lo tanto explicamos el porqué de acuerdo a nuestros objetivos que buscan menorar y explicar la violencia de género y lo que llega a provocar a las personas víctimas de esta situación a través de los años lo cual no solo se presenta en mujeres sino también en hombres pero por mayoría de se presenta en mujeres como en adolescentes que sufren de esto a temprana edad por el nulo conocimiento del tema lo que lleva a no poder defenderse.
Por ende, se aplicó varios métodos de enseñanza ya que desde la perspectiva infantil esto llega a disminuirse en gran manera por medio de estudios educativos que ayuden a enseñar sobre los derechos humanos, donde se enseñe el amor propio hacia la misma persona y no permitir más abusos lo cual de más confianza a cada una de estas personas a la hora de desarrollarse a nivel personal y generar más interés por parte de estudiantes como de profesores de infundir cada uno de estos conocimientos que sean reconocidos por especialistas sobre el tema y lo lleve hacia aquellas instituciones que necesitan hablar sobre la violencia de genero.
A su vez toma un papel clave en la transformación de las actitudes y comportamientos a lo largo de la persona y dejar aquellos roles que se han dado a lo largo de la historia por medio del hombre o mujer, porque es donde se forma el carácter de los niños y niñas, ya que se forma el carácter de aquel niño el cual se debe enseñar en igualdad de condiciones el cual formara la personalidad de aquella persona lo cual lo hace importante, cada uno de estos aspectos son importantes para en un futuro disminuir esta problemática donde no exista abusos y llegue a darse igualdad entre cada uno de las personas sin abusos por medio del sexo opuesto ni otras entidades.
A la Universidad Regional Autónoma de los Andes, en el desarrollo de esta investigación.
REFERENCIAS CONSULTADAS
Anonimo. (2025).La situación de los derechos humanos en el mundo: abril de 2025. https://n9.cl/vcv0v
Asamblea Nacional Constituyente del Ecuador (2008). Constitución De La Republica Del Ecuador 2008. Registro Oficial 449 de 20-oct-2008, Quito, Ecuador. https://n9.cl/hd0q
CEPAL. (2018). La Agenda 2030 y los Objetivos de Desarrollo Sostenible Una oportunidad para América Latina y el Caribe. https://n9.cl/pq7mt
Entenza, A. (2016). Violencia de Género en las Escuelas: Caminos para su Prevención y Superación. https://n9.cl/rt5t7j
Internacional, A. (2025).Educación en derechos humanos. Amnistía Internacional España. https://n9.cl/paaez1
OPS. (2024). Violencia contra la mujer. Organización Panamericana de la Salud. https://www.paho.org/es/temas/violencia-contra-mujer
Salazar, L. (2022). Guia didáctica. Derechos humanos en la educación con énfasis en la inclusión educativa.Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura. https://n9.cl/5a3uie
UNESCO. (2026). ¿Qué es la violencia escolar?. UNESCO. https://n9.cl/6xffnn
Unidas, N. (2019). Igualdad de género. Naciones Unidas. https://n9.cl/tynf
Unidas, N. (2024). Actúa: 10 maneras para contribuir a erradicar la violencia contra las mujeres. https://n9.cl/pjblm
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